La pedida de mano es una de esas tradiciones que ha sabido cambiar con los tiempos. Hoy ya casi nadie "pide la mano" a los padres, pero muchas parejas quieren un momento para reunir a las dos familias, anunciar la boda y brindar juntos. Os contamos qué es, qué se suele regalar y cómo organizarla sin complicaciones.
Qué es una pedida de mano hoy
Tradicionalmente, la familia del novio visitaba a la de la novia para pedir formalmente su mano. Hoy la pedida es, sobre todo, el primer encuentro oficial de las dos familias con la boda en el horizonte: una comida o una cena para conocerse, compartir la noticia y empezar a sentir que se forma una familia nueva.
Conviene no confundirla con la propuesta: la propuesta es el momento íntimo en el que uno le pide al otro que se case; la pedida es la celebración familiar que viene después.
Qué se regala en la pedida
La costumbre más extendida en España es el intercambio de regalos entre los novios:
- El anillo de compromiso, si no se entregó ya en la propuesta.
- Un reloj como regalo clásico para el novio, aunque cada vez más parejas lo sustituyen por algo personal: unos gemelos, una pluma, un libro dedicado o un viaje.
No hay reglas fijas. Lo importante es que el regalo tenga sentido para vosotros, no que siga un protocolo.
Quién organiza y quién paga
Antes solía organizarla la familia de la novia. Hoy lo normal es que lo hagan los propios novios o las dos familias a medias. Lo más práctico es hablarlo con naturalidad desde el principio: quién invita, cuántas personas y qué tipo de celebración queréis.
Ideas para que sea especial
- Una sola mesa: para que las familias se mezclen y hablen de verdad.
- Un lugar neutral: celebrarla fuera de casa quita presión a los anfitriones y todos se sienten igual de invitados.
- Unas palabras: un pequeño brindis de cada familia rompe el hielo mejor que cualquier otra cosa.
- Fotos: aunque sea con el móvil de un amigo, es la primera foto de las dos familias juntas.
- Sin prisas: una comida que se convierte en sobremesa y termina al atardecer.

Cuándo hacerla
No hay un momento fijo, pero lo habitual es celebrarla entre seis meses y un año antes de la boda: suficiente para que las familias se conozcan con tiempo y todavía lejos de las prisas de los últimos preparativos.
Si buscáis un lugar tranquilo para reunir a las dos familias, en HierbaBuena celebramos pedidas de mano con la casa solo para vosotros. Y si la pedida es el primer paso, aquí tenéis nuestra guía para organizar una boda íntima.




