Saltar al contenido
El cortijo encalado entre palmeras, con la sierra al fondo

La Finca

Un legado de dos siglos

Muros de piedra, vigas originales y el silencio de la rambla. La historia de HierbaBuena, contada por su propia casa.

La casa

HierbaBuena no se visita: se habita. Es el frescor de unos muros centenarios, la brisa que sube de la rambla hasta el porche y un silencio que ya casi no existe. Un lugar donde el tiempo, por fin, se detiene.

Crónica

Cuatro capítulos de una misma historia

  1. Fachada encalada del cortijo con su puerta en arco

    Hace más de dos siglos

    El corazón de una finca

    A orillas de una rambla se levantó el corazón de una gran finca agrícola y ganadera. Muros de piedra, vigas de madera y campos de hierbabuena silvestre que acabarían dándole nombre.

  2. Techo de cañizo y madera con ventanas abiertas al cielo

    Hace tres décadas

    Una restauración sin prisas

    Un escritor madrileño se enamoró del lugar y lideró una restauración meticulosa que respetó cada muro y cada viga, devolviéndole al cortijo su aire señorial.

  3. Armario antiguo de madera tallada bajo una escalera

    Generaciones

    Una familia que lo cuida

    Desde entonces, distintas generaciones de una misma familia han cuidado la casa, sus objetos y su silencio, como quien custodia un legado.

  4. Porche de vigas de madera abierto a un olivo y al jardín

    Hoy

    Abre sus puertas

    HierbaBuena recibe ahora a quienes buscan un refugio atemporal, manteniendo viva la esencia que la ha acompañado durante dos siglos.

Arquitectura

Anatomía de una fachada

Nuestro isotipo es un retrato fiel del cortijo. Recorre sus detalles: cada uno guarda una parte de la historia.

  1. La cubierta

    Bajo la teja árabe descansan las vigas originales de la cubierta, testigos silenciosos de dos siglos de historia.

  2. Las ventanas

    Huecos medidos, como manda la arquitectura del sur: guardan el frescor en verano y enmarcan la luz del Levante.

  3. Los muros

    Piedra de más de un metro de espesor que mantiene la casa fresca y en calma, igual que hace dos siglos.

  4. La puerta en arco

    El umbral del cortijo. Al cruzarla empieza un viaje en el tiempo hacia la tradición y el respeto.

  5. La tinaja

    Un guiño a la vida agrícola y ganadera que un día dio sentido a la finca.

Recorrido

Un paseo por la casa

Estancias amplias, luz tamizada y materiales nobles: piedra, madera, lino y cal.

  1. Salón con sofá de lino, mesa de madera y contraventanas

    El salón

    Sofás profundos, nichos encalados y la luz filtrada por las contraventanas.

  2. Sala con chimenea blanca, sillones y techo de vigas

    Junto a la chimenea

    Para las noches frescas y las conversaciones que se alargan.

  3. Cocina con estantes de madera y encimera de piedra

    La cocina

    Estantes de madera, piedra natural y espacio para cocinar juntos.

  4. Pasillo con arco encalado y un cuadro sobre una repisa

    Los pasillos

    Arcos, nichos y rincones que invitan a detenerse.

  5. Techo de cañizo con vigas y ventanas en lo alto

    El techo de cañizo

    Una cúpula de caña y madera que deja entrar el cielo por sus ventanas.

  6. Dormitorio sereno con cabecero tapizado y ventana

    Los dormitorios

    Lino, madera y ventanas al campo para un descanso profundo.

  7. Porche con mesa de hierro y vistas a la sierra

    El porche

    La sierra en el horizonte y la brisa de la rambla: el alma del cortijo.

Vista desde el porche al jardín, la piscina y la sierra

El entorno

Entre la sierra y la rambla

En Los Lobos, Cuevas del Almanzora, en el Levante almeriense, el cortijo se asoma a un paisaje de sierras, palmeras y cielos limpios. Un rincón apartado del ruido, donde la luz marca las horas.

Cómo llegar

Alrededores

Lejos del ruido, cerca de todo

El cortijo está en Los Lobos, en el campo de Cuevas del Almanzora. A pocos minutos os esperan el Mediterráneo, pueblos blancos y paisajes que merecen el viaje.

El mar

  • San Juan de los TerrerosCalas de agua clara frente a sus islotes.
    15 min
  • Villaricos y PalomaresPlayas tranquilas y pueblo de pescadores.
    20 min
  • GarruchaPuerto pesquero y su famosa gamba roja.
    25 min
  • ÁguilasCalas y paseo marítimo, ya en Murcia.
    25 min
  • MojácarPueblo blanco asomado al mar.
    35 min

Cultura y naturaleza

  • Cuevas del AlmanzoraCastillo del siglo XVI y casas cueva.
    15 min
  • Geoda de PulpíUna geoda gigante de cristal, escondida en una antigua mina.
    20 min
  • GolfDesert Springs y Valle del Este.
    30 min
  • Cabo de Gata-NíjarParque natural de calas volcánicas.
    55 min

Cómo llegar

  • Aeropuerto de Almería
    1 h 10 min
  • Aeropuerto de la Región de Murcia
    1 h 20 min
  • Aeropuerto de Alicante-Elche
    2 h 15 min

Tiempos aproximados en coche desde el cortijo.

Ver en Google Maps

Una invitación

Ven a conocerlo

No ofrecemos un espacio: compartimos un legado. Si quieres sentirlo en persona, escríbenos y te abriremos las puertas con calma.

Solicitar una visita