
La víspera
La casa encendida
La fachada iluminada, la sierra en silencio y los más cercanos alrededor de la mesa.

Preboda y postboda
Quien viaja para una boda quiere algo más que una noche. Una cena de bienvenida bajo el porche y una comida junto a la piscina al día siguiente convierten vuestra boda en un fin de semana.

Antes y después del sí
La víspera, los nervios se calman alrededor de una mesa con los más cercanos. Al día siguiente, con la boda ya vivida, llega la conversación más tranquila de todas.
Podéis celebrar aquí la boda y todo el fin de semana, o casaros en otro lugar cercano y reservar el cortijo para la bienvenida o la despedida.
Un fin de semana en el cortijo
Tres días que se cuentan como uno solo.

Viernes, al atardecer
Los invitados que llegan de lejos encuentran una casa abierta y una copa esperando.

Viernes, noche
Brasas, platos para compartir y brindis anticipados junto al fuego.

Domingo, mañana
Desayunos lentos junto a la piscina y las primeras fotos que ya circulan entre los invitados.

Domingo, mediodía
Una última mesa larga bajo el porche antes de volver cada uno a casa.
Dos momentos, un mismo espíritu

La víspera
La fachada iluminada, la sierra en silencio y los más cercanos alrededor de la mesa.

El día después
Sol, piscina y conversaciones sin prisa para revivir la boda.
La casa, para vosotros
Cada celebración es distinta, pero hay cosas que nunca cambian cuando cruzáis la puerta del cortijo.
La casa entera es vuestra: sin otros huéspedes, sin otras celebraciones, sin miradas ajenas.
Quienes queráis pueden dormir en el cortijo y vivir la celebración de principio a fin.
Espacios al aire libre para cada momento del día, de la primera luz a la última sobremesa.
Traed a vuestros proveedores o elegid entre los que os recomendamos y ya conocen la casa.
La música forma parte de la fiesta, siempre a un volumen que respeta la casa y su entorno.
Duración, fechas y condiciones se hablan en privado, según lo que imaginéis para vuestro día.
La casa en imágenes






Cómo lo preparamos
Escribidnos con la fecha que tenéis en mente y lo que imagináis. Os responderemos personalmente.
Os invitamos a recorrer el cortijo con calma, a la hora del día en que pensáis celebrar.
Hablamos de tiempos, espacios y proveedores hasta que cada detalle encaja.
Llegáis a una casa preparada para vosotros. Nosotros cuidamos de todo lo demás.
Quienes ya estuvieron
La cena de la víspera fue casi tan especial como la boda. Nuestros amigos de fuera se sintieron en casa desde el primer minuto.
Nos casamos en la playa y al día siguiente celebramos la comida aquí. Fue el final perfecto: tranquilo, bonito y con todos juntos.
Preguntas frecuentes
Sí. Muchas parejas se casan cerca y eligen el cortijo para la cena de bienvenida o la comida del día después.
Para la víspera, brasas y platos para compartir; para el día después, algo fresco junto a la piscina. Podéis traer a vuestro catering o elegir entre los que os recomendamos.
Sí. La casa tiene cuatro dormitorios para ocho personas: ideal para la pareja y la familia más cercana.
Lo hablamos con vosotros en privado, según el plan de vuestro fin de semana.
Alrededores
El cortijo está en Los Lobos, en el campo de Cuevas del Almanzora. A pocos minutos os esperan el Mediterráneo, pueblos blancos y paisajes que merecen el viaje.
Tiempos aproximados en coche desde el cortijo.
Ver en Google MapsVuestro fin de semana
Contadnos vuestras fechas y qué momentos queréis celebrar. Os responderemos personalmente.
Escribidnos