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Bodas3 min de lectura

Cómo organizar una boda íntima: guía paso a paso

Invitados, lugar, presupuesto y detalles: todo lo que hace falta para una boda pequeña, personal y sin prisas.

Patio del cortijo a la sombra de un árbol

Cada vez más parejas nos escriben con la misma idea: una boda pequeña, con la gente que de verdad importa, sin protocolos que no les representan y con tiempo para hablar con cada invitado. Una boda íntima no es una boda "de menos": es una boda pensada al detalle. Estos son los pasos que recomendamos seguir.

1. Decidid qué significa "íntima" para vosotros

Para unos son veinte personas; para otros, solo la familia más cercana y un puñado de amigos. Antes de mirar lugares o fechas, sentaos con una lista y una pregunta sencilla: ¿con quién queremos compartir este día? Si dudáis con alguien, probablemente la respuesta sea no. Una lista corta y clara lo simplifica todo lo demás: el lugar, el menú y el presupuesto.

2. Elegid el lugar antes que la fecha

En una boda pequeña el lugar pesa mucho más, porque se convierte en el escenario de todo el día. Buscad un sitio que os permita:

  • Exclusividad: que no haya otras celebraciones ni otros huéspedes a la vez.
  • Varios ambientes: un rincón para la ceremonia, otro para el aperitivo y una mesa para la cena, sin tener que moverse en coche.
  • Libertad: poder elegir vuestro catering, vuestra música y vuestro ritmo.
  • Alojamiento: que los novios, o la familia más cercana, puedan quedarse a dormir y el día no termine con prisas.

3. Una sola mesa (o casi)

La gran ventaja de una boda íntima es poder sentarse todos juntos. Una mesa larga, imperial, cambia por completo la conversación: nadie queda "en la mesa del fondo". Si el grupo es algo mayor, dos mesas paralelas mantienen la misma sensación.

4. Invertid en lo que se recuerda

Con menos invitados, el presupuesto se reparte de otra manera. Nuestra recomendación es destinarlo a lo que de verdad queda:

  1. La comida y el vino: un menú de temporada, bien servido, con tiempo.
  2. La fotografía: un buen fotógrafo documental capta lo que en una boda grande se pierde.
  3. La música: un trío acústico en la ceremonia o una lista preparada por vosotros para la sobremesa.
  4. Los detalles personales: una carta leída por un amigo, el plato favorito de la abuela, una sobremesa que se alarga.

5. Una ceremonia a vuestra medida

La ceremonia puede ser religiosa, civil o simbólica. En una boda íntima, la simbólica gana cada vez más peso: la oficia alguien cercano y se escribe a vuestra manera. Si queréis saber cómo combinarla con la parte legal, lo contamos en boda civil en una finca.

6. Alargad la celebración

Una de las ventajas de ser pocos es poder convertir la boda en un fin de semana: una cena informal la noche antes y una comida relajada al día siguiente. Os damos ideas en preboda y postboda.

En una boda íntima nadie es un invitado más. Esa es, precisamente, la magia.

Un calendario orientativo

  • 12 a 9 meses antes: lista de invitados, lugar y fecha.
  • 9 a 6 meses: fotógrafo, catering, música y trámites de la ceremonia.
  • 6 a 3 meses: invitaciones, vestido y traje, menú y decoración.
  • El último mes: prueba de menú, orden del día y un plan B por si llueve.

Si estáis imaginando algo así, en HierbaBuena celebramos bodas íntimas con la casa entera para vosotros. Escribidnos y os lo enseñamos con calma.

Una invitación

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