Hablar de dinero no es lo más romántico, pero es lo que permite disfrutar la boda sin sobresaltos. Un presupuesto claro desde el principio evita decisiones precipitadas y os ayuda a invertir en lo que de verdad os importa. Así es como os recomendamos plantearlo.
1. Empezad por la cifra total
Antes de pedir ningún presupuesto, decidid cuánto queréis gastar en total, contando lo que aportáis vosotros y lo que puedan aportar las familias. Es mucho más fácil repartir una cifra que ir sumando partidas sin límite.
2. Repartidlo por partidas
Cada boda es distinta, pero este reparto orientativo os puede servir de punto de partida:
- Lugar y banquete: la partida más grande, alrededor de la mitad del total.
- Fotografía y vídeo: en torno a un 10 %.
- Vestido, traje y belleza: en torno a un 10 %.
- Música: entre un 5 y un 10 %.
- Flores y decoración: entre un 5 y un 10 %.
- Invitaciones, detalles y papelería: un pequeño porcentaje.
- Imprevistos: reservad siempre entre un 5 y un 10 %.
3. El número de invitados lo cambia todo
Es la variable que más mueve el presupuesto: cada invitado suma menú, bebida, silla, detalle y espacio. Por eso una boda íntima permite invertir más por persona en lo que se recuerda. Si os cuesta ajustar la lista, aquí tenéis cómo hacer la lista de invitados sin dramas.
En qué merece la pena invertir
- La comida y el vino: es lo que más comentan los invitados.
- La fotografía: es lo único que queda para siempre (os ayudamos a elegir fotógrafo).
- El lugar: un buen espacio necesita mucha menos decoración.
- La música: marca el ritmo de todo el día.
Dónde se puede ahorrar sin que se note
- La fecha: los viernes, los domingos y la temporada baja suelen tener mejores condiciones.
- Las flores de temporada: más bonitas, más frescas y más económicas.
- La papelería: invitaciones digitales para los invitados más jóvenes.
- Un lugar con encanto propio: un cortijo con arcos, vigas y jardín apenas necesita decoración añadida.
- Los detalles: mejor uno con sentido que muchos que acaban olvidados.

Consejos para no salirse del presupuesto
- Apuntad todos los gastos en una hoja compartida, también los pequeños.
- Pedid siempre presupuestos por escrito y desglosados.
- Preguntad qué está incluido y qué se cobra aparte (horas extra, desplazamientos, IVA).
- Revisad el calendario de pagos y señales.
- No toquéis la partida de imprevistos hasta el final.
Un buen presupuesto no es el más bajo, sino el que os deja disfrutar del día sin pensar en él.
En HierbaBuena hablamos de condiciones siempre en privado y a vuestra medida. Si os apetece una boda íntima en un cortijo solo para vosotros, escribidnos y os contamos todo con calma.




